Tomar rodillas en posición fetal

Categories: Temporada 2013

Antes de nacer, en el vientre de tu madre, ya conocías el secreto que los años te han hecho olvidar. Te invitamos a tomar rodillas y sentirte en comunión, en cofradía y en victoria.

Divina sensación de protección

Dios Padre nos enseña a lo largo de nuestra vida, que una y otra vez nos encontraremos con situaciones donde no tendremos salida, situaciones donde en vez de contar con dos o más opciones, simplemente nos encontramos en una emboscada encabezada por la oscuridad, sin opciones, sin alternativas, sin luz, y muchas veces… Sin fe.

Lo anterior es algo normal en la vida, o al menos en la parte independiente de nuestras vidas, puesto que cuando nos encontrábamos en el vientre de mamá, estábamos tranquilos, en un espacio reducido, pero nos sentíamos seguros, felices y confortables. Esa sensación divina de que nada nos pasaría; y que lo único que teníamos que hacer era crecer…

La posición fetal, a la que hacemos relación con el termino de tomar rodillas, es el secreto para recobrar la divina sensación de protección; solo que potenciada y más fuerte, porque ya fuera del vientre de mamá, la Luz de papito Dios es la que nos cubre y nos llena, al tomar rodillas.

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Líquido amniótico

Al igual que cuando nos encontrábamos en la placenta, al estar rodeados de oración, y específicamente al colocarnos en posición fetal, instintivamente te sentirás protegido, te sentirás en comodidad, y cuando lo haces en comunión con la oración, sentiras las “cosquillas” que produce Dios Padre cuando su presencia se encuentra con nosotros.
Ese líquido amniótico que recibimos de la Luz de la oración; más la seguridad instintiva que al tomar rodillas en posición fetal recibimos, es un claro ejemplo, de muchas formas que tenemos de orar, de clamar al Rey de reyes, y de recibir gracia, bendición y amor por parte de Papá.

Cordialmente invitados a tomar rodillas; y experimentar de la mano de la siguiente oración la gracia del creador:

Dios Padre heme aquí;
como cuando me concediste el toque de vida,
como cuando todo parecía más sencillo…

Papá clamo por Tu Gloria,
Clamo por tu presencia en mi vida,
Clamo porque tu amor me conserve,
me prospere, me cubra y me proteja.

Papito Dios, mi señor, que tu Luz poderosa,
aleje los obstáculos de mi camino, y
que Tu santa voluntad me mantenga protegido.

Te amo Papá.
Amén

“Es el Conocedor de lo invisible y de lo aparente. El es Grande, el Altísimo”
El Corán; Sura 13:9

Los invito a dejar sus comentarios al pie de esta prédica, y a compartir con sus amigos, familiares y seres queridos esta oración, donde el espíritu de Dios Padre mediante este siervo, les ha entregado una arma poderosa.

Que la gloria sea tuya Dios Padre hoy, mañana y siempre.
Bendiciones de lo alto…

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