Infidelidad ¿Quién pierde?

Categories: Temporada 2013

Descubre la realidad sobre la infidelidad; la forma en que deberíamos recibirla (en caso de que nos “pongan los cuernos”) y que valoraciones debemos tomar en cuenta a la hora de ser “infieles”.

Es la infidelidad parte de la doble moral

Probablemente para muchos la respuesta sería sí. Sin embargo, la doble moral se define como el conjunto de conductas que difieren de lo que expresamos y/o profesamos.

infidelidad

Ahora… ¿Para qué decirnos mentiras?

Tanto los hombres como las mujeres se cuentan entre amigos (más los hombres, que las mujeres…) sus aventuras y al contarlo, nos separa de la doble moral y define el comportamiento como parte de nuestra verdadera moral social.

A lo largo y ancho del mundo los seres humanos hemos sido encasillados en diferentes estereotipos que nos “indican como vivir de la mejor manera”, sin necesariamente analizar situaciones del diario vivir, situaciones que te llevan a ti mujer a querer ser deseada por otro cuerpo, o a ti hombre, que te llevan a descargar tus más oscuros instintos en otro cuerpo que no es precisamente el de tu compañera de vida… Infidelidad.

Por lo anterior, debemos separar la idea hipócrita de decir que es una doble moral, cuando la realidad es que en el mundo actual es “moral”, ampliamente practicado y en general no es social ni legalmente castigado… ¿Conocen a alguien que purgara prisión por ser infiel? (al menos en occidente claro está).

“El justo aborrece la palabra mentirosa; el malvado se hace odioso e infame. La justicia protege al perfecto de camino, pero la impiedad trastorna al pecador.” (Proverbios 13:5-6)

¿Por qué las mujeres son infieles? (Léase con tono alcahueta)

La infidelidad es darle rienda suelta a los deseos carnales, de sentir otro cuerpo encendido en llamas de deseo sobre (o abajo) de ellas, lo que muestra es su falta de atención, y tantas conductas que pueden ser directamente atribuidas a su pareja… Claro “el hombre siempre es el culpable”.

¿Por qué los hombres son infieles? (Léase con tono cínico)

Los hombres socialmente nos hemos creado en una estructura donde se nos “aplaude” por la cantidad de mujeres que anotamos “en nuestra lista”; y no es extraño ver hombres famosos o no, que citan que han tenido intimidad con miles de mujeres. El hombre no entiende la infidelidad porque nunca se nos instruyó de manera correcta.

“. . .Estas son las cosas que ustedes deben hacer: Hablen verázmente unos con otros.” (Zacarías 8:16)

¿Quién es el realmente responsable de la infidelidad?

 La persona infiel… Es realmente sencillo, si comprendemos que el atarnos a una relación o situación que nos conduce a buscar otras personas, es el mejor ejemplo de que no estamos viviendo en comunión, ni en cofradía.  La persona infiel y que se identifica así mismo como “pecador” por este acto, sabe que está realizando una conducta dirigida a llenar necesidades… Necesidades propias que no se llenaran (créanme) con 50 kilos de belleza femenina en una cama, ni con el calor de un nuevo macho entre sus piernas. ¿Muy cruda la forma de escribir hasta el momento? Pues si… La realidad es que pocas situaciones como la infidelidad destruyen tanto una pareja; por lo cual lejos de la hipocresía debemos llamar a las cosas por su nombre, y de esta forma, ver como Dios padre quiere instruirnos a vivir mejor.

“Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón.” (Hechos 8:22)

El nunca haber tenido sexo con verdad…

InfidelidadEl otro día disfrutando de unas cervezas con un amigo de la infancia, le consultaba, que desde que tiene memoria, ¿con cuantas mujeres se ha acostado sin decirles una sola mentira?

Su respuesta fue tras unos segundos la esperada:
Con ninguna.

Hombres, mujeres, hijos de papito Dios todos… Lo importante en nuestras relaciones es mantener la verdad, y no pretender atar a otra persona con mentiras, con engaños, y sin una intención clara de mantener nuestras promesas hacia esa persona que nos y que amamos.  La infidelidad se da desde el pensamiento, carcome el alma en la medida en que la hemos acompañado de mentiras y nos sataniza como promiscuos en el instante en que carecemos de razones para practicarla.

“Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar.” (1 pedro 5:8)

El ser o no infiel es una decisión…

Toma tú la decisión; y si caes víctima de la traición por tu pareja celebra que Dios padre te ha hecho merecedor del engaño, para instruirte y para hacerte crecer como persona.
Si eres tú la persona que es infiel; realmente valora si estás haciendo perder el tiempo a quien te ama, y quien probablemente no comparte tu pensamiento “libertino”. 

“¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; “Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.” “(Salmos 19:12-14)

Cordialmente invitados a vivir en comunión, a vivir en Cofradía y a dejar sus comentarios al pie del artículo.

¡Que Dios padre los (y nos) libere de la mentira!

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