Causa y efecto: Amor

Categories: Temporada 2013

¡Es un niño!, ¡Es una niña! y empieza la aventura de ser papá o mamá, incluso, a muchos (as) nos toca ambos roles… Y bien, nuestra labor es brindarles la causa y efecto de la existencia por medio de nuestro amor, como base para toda la vida.

Causa y efecto… Depende hacia donde encaminemos nuestro amor, puede ser muy bueno o terriblemente desastroso…

Toda acción tiene una reacción, todavía busco a veces el “manual” de como funcionan los niños, pero no hay un parámetro efectivo para criarlos, por lo menos en lo terrenal, existe una ligera idea de cual es la mejor “opción” para criar hijos exitosos y felices; sin embargo, todos los días hay un nuevo hombre o mujer exitoso (a) y todos los días hay un nuevo (a) delincuente… Y todos son los hijos de alguien , que probablemente en un principio soñaron con la mejor vida para ellos, vieron reflejada en su mente, la graduación de su niño, el primer trabajo de su niña, el primer negocio emprendedor, su primer “golpe de éxito” en los negocios y quizá hoy lloran en su primer juicio por violación, hurto o cualquier otro delito que de solo pensarlo nos da temor. Esa es sin lugar a duda la causa y el efecto de lo que sus padres les enseñaron de pequeños.

Entonces, ¿Cuál es la solución?, ¿Dónde radica la diferencia entre el éxito y la miseria? Terrenalmente estamos limitados al “estudio” de carácter y miles de pautas psicológicas que van desde castigos, tareas, técnicas de relajación, medicinas (drogas, hierbas), hasta castigos corporales… Infinidad de libros se han escrito, como dicen, “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”, sin embargo nadie a llegado a un rotundo éxito, si no han complementado esa educación (que a veces parece cosa de la suerte o el azar) con un “detalle” meramente determinante, la causa y efecto de todo éxito, Dios

“Prosperará, en verdad, el que se purifica y glorifica el nombre de su Señor y ora”
El Corán; Sura 87; 14-15

Dios padre es la causa y el efecto del éxito rotundo en esta vida…

Al compenetrarnos en el terreno de Dios padre, nos encontramos con la causa y efecto, que en definitiva nos sorprende, muchas de las circunstancias nos hacen reír, pero muchas otras nos hacen llorar. El volver nuestra mirada atrás y ver que quizá veníamos haciendo mal las cosas y que posiblemente el sufrimiento y la inconformidad actual, no sea otra cosa que la repercusión, la causa y efecto de la intervención Divina, por nuestras actitudes y acciones pasadas para con nuestros hijos. Sin embargo nos da la esperanza, si la esperanza, y la convicción de que Dios quiere ayudarnos, de que a Dios le importa la situación y desea llevarnos a puerto seguro… La alcahuetería no va con Dios padre , el consentir comportamientos que nos parecen insignificantes, es como la parodia de lo que en un futuro serán los grandes obstáculos para que nuestros hijos sean personas exitosas, (la causa y efecto de cada acción) y al hablar de éxito no hablo de dinero, no, hablo de personas de luz, que viven en razón de Dios y para Dios.

Nuestro amor de padres debe ser “efectivo y eficaz” , llevar a que nuestro amor sea la causa y el efecto de la luz de Dios y la única forma de lograrlo es siendo firmes, no tolerar absolutamente nada que el enemigo pueda aprovechar para desviar nuestro camino y por sobretodo comunicarnos siempre con nuestro Señor. Dios padre nos brinda pautas y nos da a nosotros como padres, el arma de la Oración,  para que les enseñemos  a vivir el “simulacro” de lo que será algún día su vida adulta. Un niño no sabe la diferencia entre lo bueno y lo malo, no sabe que hay una causa y efecto para cada situación, un adulto si, así que recae en nosotros la gran responsabilidad de que nuestras enseñanzas y nuestro amor tengan la causa y efecto necesarias para que sea Dios el que genere las circunstancias para llevar al éxito a esa personita a quien tanto amamos, nuestro hijo y/o hija(s). A través de la enseñanza y nuestro ejemplo, al mostrarles que cada batalla se gana doblando rodillas en  oración, ellos poco a poco entenderán que la solución a todo problema, a toda duda está en definitiva, orándole a papito Dios…

Causa y Efecto

Tenemos solo una oportunidad…

La etapa de la niñez es muy corta, y es el tiempo ideal para enseñarles y demostrarles el poder de Dios padre, ¿Cuál es la llave? Pues algo tan simple y sencillo, sin embargo tan terriblemente efectiva y poderosa, así es, enseñémosle a nuestros hijos a hablar con Papá, enseñémosle a nuestros hijos la causa y efecto que tiene la comunicación directa con Dios padre, la oración, esa es la prueba fehaciente del amor que les profesamos, demostremos que esa causa y efecto se desarrolla y va con nosotros a cada momento de toda nuestra vida, y que la solución a toda circunstancia buena o mala es la oración, así de simple y sencillo, la solución es la comunicación directa a través de la oración con Dios padre, y poco a poco verán, como Él va generando las “circunstancias” que servirán de guía para no salirnos del camino. Nuestros hijos están a tiempo de recibir mucho más de lo que nosotros como adultos tuvimos, porque ellos tienen algo que nosotros casi no tenemos “tiempo”; ellos apenas van iniciando su viaje, su oportunidad para que la Luz y la Unción de Dios se potencialice en sus vidas y en las personas que a lo largo de este viaje se encontrarán en el camino.

Así es, en la oración está la solución a todo, la comunión con Dios padre es la causa y el efecto que produjo Su amor hacia nosotros y nuestros hijos.

Enséñale a tus hijos la causa y efecto de la oración a Dios padre, te aseguro que encontrarás el “manual” que tanto has buscado…

“Dirige a tus hijos por el camino correcto, y cuando sean mayores, no lo abandonarán.” 
La Biblia; Proverbios 22:6

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