Bondad… Yo soy bueno

Categories: Temporada 2014

Lo Divino es lo Perfecto, Dios Padre es perfecto, Dios Padre es Amor, es la representación tangible de la Bondad, y para parecernos a Él debemos ser buenos…

Llegamos al mundo con la semilla de la Bondad…

Hay una historia muy hermosa, que me conmovió, pues, como parte de nuestra vida está, no sólo defender nuestro criterio, si no, tratar de comprender también el de los demás. La comparto con ustedes…

¡SAWABONA!

Existe una tribu en África, que tiene un hábito sumamente hermoso. Ellos tienen la creencia de que cada persona, al llegar a este mundo es un ser de bondad, que desea amar y ser amado, y que añora la paz y la felicidad en un ambiente seguro.

Sin embargo, a veces, cuando esta persona está en busca de estas cosas, se equivoca, y quizá hace algo perjudicial e incorrecto. La comunidad en vez de condenarlo y señalar su falta, catalogan sus errores como un grito de auxilio, implorando guía y socorro, entonces es cuando lo llevan hasta el centro de la aldea, y todos los que conforman la tribu lo rodean y durante DOS días, todos le recuerdan las cosas buenas que esa persona ya ha hecho.

La tribu se une para enderezarlo y re conectarlo con su verdadero “yo”, con quien realmente es, y hasta que esa persona se acuerde enteramente de aquella verdad de la cual se desconectó transitoriamente: Bondad, “YO SOY BUENO”

Ellos usan un saludo, el cual es “SAWABONA”, que significa “Yo te respeto, yo te valoro. Eres importante para mí” y en respuesta las demás personas contestan “SHIKOBA” que quiere decir “Entonces, yo existo para ti”

bondad

Coexistencia, recordarla en la clave

¿En cuántas ocasiones, se nos ha hecho difícil respirar incluso el mismo aire de alguna persona, donde solo el hecho de hablarle nos provoca una serie de sentimientos de enojo?

¿Y cuántas veces despotricamos diciéndole todo lo que se merece? Sin embargo se nos olvida que nuestro cerebro no entiende de sentido del humor, o de frases que se dicen en momentos de enojo, simplemente lo procesa, se lo cree y lo implementa.

Entonces… ¿Estaremos colaborando con el cambio positivo en la conducta de alguien? o simplemente… ¿Estamos reforzando aquella actitud déspota con nuestra actitud aún más déspota?

Es momento de que hagamos un alto en el camino, y observemos con detenimiento hacia dónde va nuestra sociedad, nuestras familias, nuestros seres queridos.

Partiendo del hecho de que todos somos buenos, pues somos imagen y semejanza de nuestro Padre, pero que vivimos en un mundo influenciado e infectado por el mal, donde satanás no duerme y siempre está tratando de hacernos “olvidar” la bondad que habita en nuestro ser o mejor dicho, en la bondad que es nuestro ser, pues somos parte de Dios Padre, y peor aún, si servimos de títeres para que su objetivo sea cumplido, seremos solo de testaferros, para que muchos sigan olvidando la bondad de su ser…

¿Se dan cuenta? Es un círculo vicioso, al juzgar a otros nos vamos convirtiendo en eso que condenamos…

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”
La Biblia; Gálatas 5:22-23

Sé un vocero de Su Luz

Ahora, quiero recordarte que eres bueno, que la bondad habita en tu ser, es inherente a lo que somos, fuimos creados en Amor y Bondad, tenemos la cualidad de olvidar y recordar.

¿Y sabes porqué somos así? Para olvidar lo malo y recordar lo bueno, y no solo eso, tenemos la capacidad de recordar las cosas buenas que han hecho otros, cada vez que tengas la oportunidad de recordarle algo a alguien, evoca todo la bondad que recuerdes, y si crees que no hay nada bueno, haz memoria, y concéntrate, siempre hay algo de bondad dentro de cada corazón, recuerda de Quién venimos todos…

Repite esto mil veces al día de ser necesario hasta que recuerdes “Bondad… YO SOY BUENO”…

“Este es mi camino, el de la rectitud. Seguidle pues, y no sigáis los senderos que os extravían de Su vía. Esto es lo que Él os recomienda…”
El Corán; Sura 6:153

Que la Luz Divina y Reparadora de Papá, guíe tu camino… Te invito cordialmente a que plasmes tus pensamientos en palabras, al pie de esta prédica.

¡SAWABONA!

¡Comparte tus pensamientos con palabras!